LAS CONDICIONES ESTÁN MADURAS ― ¿Lo están las dirigencias?

El criterio de organización en la ciudad debe estar dado por la condición de clase de sus habitantes, y el crecimiento de la organización debe buscarse en los barrios pobres y marginales capitalinos, en las colonias sin servicios básicos y sin escuelas decentes, y no en las oenegés culturalistas de clase media “moderada”.

AL FONDO A LA… ― Sobre derechas de derecha y derechas de izquierda

¡Cuánta falta hace un instrumento político de clase que se torne en interlocutor alternativo a la oligarquía y sus facciones ante la tripolaridad global, y que parta las aguas de la pugna intraoligárquica para echar a andar un proyecto político de mayorías ―según un interés nacional interclasista, interétnico, autónomo y democrático― que separe del Estado al interés económico oligárquico

EL MIEDO A MAXIMÓN ─ Y las ventajas del paganismo

Y si la libertad humana es libertad de consciencia, ésta no puede depender de una institución creada por otros, sino tiene que ser algo emanado de un implacable autoconocimiento. Esto implica un ser humano evolucionado.

PROCEDER AL REVÉS ─ Sobre simulacros de rebelión y formas “amigables” de lucha

Las ideologías culturalistas cunden sólo porque están bien financiadas, y uno de sus mayores logros es esa legión de progresías administrativas del oenegismo para las que el bien supremo es la “moderación” política que se alcanza mediante la práctica hipócrita de la total tolerancia; misma que no equivale sino a la total indiferencia, porque si lo toleramos todo, entramos en el reino del acomodo y de la aceptación de los términos de dominación y hegemonía de los financistas de esta forma de vida.