PROCEDER AL REVÉS ─ Sobre simulacros de rebelión y formas “amigables” de lucha

Las ideologías culturalistas cunden sólo porque están bien financiadas, y uno de sus mayores logros es esa legión de progresías administrativas del oenegismo para las que el bien supremo es la “moderación” política que se alcanza mediante la práctica hipócrita de la total tolerancia; misma que no equivale sino a la total indiferencia, porque si lo toleramos todo, entramos en el reino del acomodo y de la aceptación de los términos de dominación y hegemonía de los financistas de esta forma de vida.