NADIE MIENTE MÁS QUE UN INDIGNADO ―Y nadie es más vanidoso que un deprimido

El fariseísmo o la soberbia espiritual es en lo que piensa Nietzsche cuando dice que el mayor mentiroso que hay es el indignado, al menos dentro de la tradición occidental, la cual ya en su tiempo había estado cristianizada durante varios siglos, y también coludida, mediante esa práctica moral