DESGRACIA, INDIFERENCIA Y CONDENA ─ Sobre la condición del poeta, el filósofo y el lúcido

“Ni suficientemente desgraciado para ser poeta… ni suficientemente indiferente para ser filósofo, sólo soy lúcido, pero lo bastante para estar condenado”. Este aforismo de Cioran no sólo nos sitúa ante la desdicha de los poetas, la indiferencia de los filósofos y la maldición de la lucidez, sino nos urge a establecer en qué consisten esa desdicha,…